Querido hermano en la revolusión: sirvan estas breves líneas para daros la bienvenida antisipada a Cuba. Vos sabés que todos los gallegos sos bien resibidos acá, por lo que más aún lo serés vos si venís para prestar apoyo moral al más insigne de los gallegos, el camarada Escarrer, víctima del criminal asedio capitalista. Vos, querido hermano en la revolusión, podés meteros en los cañaverales más espesos o subiros a los cocoteros más altos para desirle, desde esta bendita Cuba, al pueblo yanqui, que los hombres dignos no admitimos que se nos coharte la libertad con desisiones fascistas como las emanadas de la Ley Hels-Burton. Los hombres libres, camarada presidente, nos entendemos dialogando y al que disiente le fusilamos. Los auténticos revolusionarios no admitimos disidentes. Yo alecsiono continuamente a mis camaradas cubanos sobre el alto sentido revolusionario que preside las acsiones empresariales del camarada Gabito Escarrer. Allí donde cresía la chirimoia y meaba el linse, se yerguen hoteles con su tejadito que no mueve el viento ni aun que huracanee y sus vatesitos con un chorro de agua a cada tirón, que bastaría para cristianisar a todos los siboneys que aún chingan por las montañas. O sea, compadre presidente, que Gabito Escarrer es como José Martí, un auténtico revolusionario del pueblo. Como sé que lo sos vos. Aunque, desídme ¿vos sos presidente o rey? Las cosas del protocolo no son mi fuerte y desde que el señor Juan Carlos se me ha presentado y estamos de cháchara como dos compadres, mis asesores me disen que son reyes todos los gallegos que van en coche. ¿Y qué? Les digo. Yo soy un hombre de las trincheras y no tengo inconveniente en llamaros rey Xisco. Hay revolusionarios que se hasen, como los del Caribe, y otros que nasen con la pólvora en el cuerpo, como vos y Gabito. Por tanto, rey Xisco, acá os resibiré con un abraso caluroso, porque sé que con sombrero o corona venís a plantarle cara al ogro yanqui. Si vos ladrás desde Sierra Maestra en contra de la ley Hels-Burton, os garantiso que Clinton temblará como una poupée i Madeleine Albright dejará de grasnar sobre Cuba como los cuervos que buscan carroña. No nos venserán, camarada. Vos, rey Xisco, venid preparado para lo que sea. Quiero que conoscais la Cuba vieja. Nos damos un atracón de mojitos en los barracones del puerto y luego nos vamos a pescar la piraña al estilo de los antiguos esclavos. Es muy fásil. Nos echamos al agua sin taparrabos y si sentís un mordisquito en los testículos habrés tenido la fortuna de que se os enganchara una piraña chica. Acá, en el Caribe, nos agradan las emosiones gruesas. Por esto, si el camarada Escarrer se la ha de jugar, los cubanos vamos a cargarle de pistolas hasta los dientes. Estoy seguro de que sabrá resolver la situasión. Al fin y al cabo, peor lo tenemos vos y yo, que vamos a jugarnos el minguito al asar y lo haremos tomándonos una piña colada con cañita. Vamos a haser una buena pesca, camarada. Y al acabar nos meamos en direcsión a Guantánamo. No hay otra opsión. Con Gabito revolusión o muerte, reyesito Antich.
Carta de Fidel a Antich